Historia y arquitectura del Acuario
El Acuario de Génova vio la luz durante la Exposición Universal de 1992, celebrando el 500º aniversario del viaje de Cristóbal Colón. El arquitecto genovés Renzo Piano diseñó un edificio de líneas puras, similar a un barco listo para zarpar. Esta estructura emblemática simboliza el profundo vínculo entre la ciudad de Génova y el mar, transformando el antiguo puerto en un espacio cultural importante dedicado a la biodiversidad. El proyecto se inscribe en la rehabilitación del Porto Antico.
En 1998, el edificio fue ampliado con la adición de un 'barco anexo' de 100 metros, conectado al edificio principal por una pasarela sobre el agua. Esta extensión permitió ampliar considerablemente los espacios de exposición y recepción. Hoy, gestionado por Costa Edutainment y miembro de la EAZA, el acuario mantiene estándares internacionales de conservación y ética científica.
La arquitectura de Renzo Piano favorece la luz natural y la transparencia, creando una sensación de apertura hacia el Mediterráneo. El edificio se integra armoniosamente en el paisaje del Porto Antico, junto a la Biosfera. Esta concepción permite a los visitantes sentirse inmersos en el entorno marino desde su llegada, incluso antes de entrar en los 70 tanques interiores que recrean ecosistemas de todo el mundo, desde los polos hasta los trópicos, honrando al mismo tiempo el espíritu del viaje marítimo.
Qué ver durante su recorrido
La visita suele comenzar por el Reino del Hielo, donde se descubren los pingüinos y las especies polares. Esta zona es ideal para las primeras fotos, ya que generalmente está menos abarrotada al principio del día. A continuación, el recorrido conduce hacia las aguas tropicales, con corales coloridos y peces multicolores que ilustran la riqueza de la biodiversidad ecuatorial presente en el Caribe. También se pueden observar mantarrayas.
El punto fuerte del itinerario es la Bahía de los Tiburones, un vasto tanque de 1,2 millones de litros que alberga tiburones, rayas y tortugas marinas. Los cristales panorámicos ofrecen una vista impresionante de estos majestuosos depredadores. Cerca de allí, el Pabellón de los Cetáceos permite observar delfines nariz de botella y manatíes del Caribe en un entorno natural recreado.
La Laguna de las Sirenas ofrece un momento de calma con sus medusas y peces planos, mientras que la zona de manglares presenta cocodrilos y tortugas gigantes. El acuario cuenta en total con más de 600 especies distribuidas en 70 tanques. Cada sección está diseñada para educar al visitante sobre los desafíos ecológicos específicos de cada ecosistema, desde los polos hasta los trópicos, con cerca de 12 000 animales.
Información práctica y accesibilidad para todos
El Acuario de Génova es totalmente accesible para personas con movilidad reducida y para sillas de paseo. Hay ascensores y rampas disponibles para facilitar la circulación entre los dos niveles de los 27 000 m² de superficie. Se recomienda llevar calzado cómodo, ya que la visita implica mucha caminata. Calcule aproximadamente 2h30 a 3h30 para disfrutar plenamente de todas las exposiciones sin estrés.
Los horarios varían según las estaciones: en verano, la apertura es anticipada a las 8:30, mientras que en invierno comienza a las 10h entre semana. La entrada es estrictamente con hora reservada, por lo que es crucial respetar el horario reservado. Llegar demasiado temprano puede obligarle a esperar fuera, mientras que un retraso puede provocar el rechazo de la entrada. Verifique siempre los horarios antes de su visita para una experiencia fluida, especialmente durante las temporadas altas.
Para familias, hay descuentos disponibles para niños, mayores y grupos. Las entradas combinadas con la Ciudad de los Niños o la Casa de Cristóbal Colón permiten ahorrar en varias atracciones del Porto Antico. Después de la visita, disfrute de los restaurantes del Puerto Viejo para almorzar con vistas a la Biosfera, completando así un día ideal en Génova.